ALICANTE

HISTORIA






Va usted a visitar una ciudad con tres mil años de historia a sus espaldas. Para comprenderla mejor, no debe conocer tan sólo su realidad actual, sino también su pasado, así podrá profundizar un poco más en la idiosincrasia de esta ciudad y sus habitantes.
Los primeros núcleos habitados se localizaron en las laderas del monte Benacantil, ocupado hoy por el castillo de Santa Bárbara, que reunía condiciones privilegiadas por su proximidad al mar y altitud para un asentamiento seguro; aunque no se ha conservado vestigio alguno, seguramente hubo allí un poblado ibero. Otro foco estuvo en la zona de Benalúa donde se alzó una ciudad romana llamada Lucentum, que es el antecedente más inmediato de la urbe que hoy conocemos. También se han localizado poblamientos de la misma época en la Albufereta y Serra Grossa.
Con la llegada de los musulmanes se comenzó a conformar la actual ciudad al amparo del castillo. El que después sería Alfonso X el Sabio la conquistó en 1246 para la corona de Castilla. Fue en 1308 cuando Jaime I la incorporó al Reino de Valencia. En 1490 Fernando el Católico le otorgó el título de Ciudad.
Cien años después era el puerto natural de Castilla, lo que propició un activo comercio marítimo, merced al cual registró un gran florecimiento económico y un auge demográfico considerable que la llevaron a ser la tercera ciudad mercantil de España. No fue ajena a los avatares bélicos que han sacudido nuestras tierras a lo largo de su historia y, por su posición costera, todos los embates le llegaron por el mar.
En 1691, durante el reinado de Carlos II, la armada francesa la bombardeó durante siete días consecutivos. Sin casi tiempo para recuperarse, la ciudad se vió inmersa en la guerra de Sucesión. Tomó el bando de los borbones y sufrió la voladura de las defensas del castillo de Santa Bárbara por parte de los ingleses. Durante la guerra de la Independencia fue capital provisional del Reino al estar ocupada Valencia por el mariscal Suchet.
En el siglo XVIII inició su recuperación tras los desastres de las guerras. Pero fue en el XIX cuando Alicante comenzó el definitivo despegue. Con la llegada del ferrocarril (1858) su conexión con el centro de la Península aseguró la importancia portuaria que siempre le ha conferido un aire cosmopolita al estar la ciudad al borde mismo del mar y, por tanto, de los muelles.
Hoy Alicante es la segunda población de la Comunidad Valenciana, con 261.255 habitantes (1991). Capital de la provincia de su mismo nombre, lugar relevante de la Costa Blanca, tiene actualmente en el turismo uno de los pilares básicos de su economía.

Historia de Orihuela






Antecedentes históricos
Auriola para los romanos, Orcelis para los godos, Aurariola para los árabes, nuestros antepasados la llamaban en lemosín Oriola.Orihuela fue fundada por los griegos y según data la historia en otro tiempo estuvo en Hurchillo. De los cartagineses y africanos a los griegos, en tiempo de Lucio Scipión Africano y después de los romanos a los africanos en tiempos de Julio César. Como fue ganada por los Godos a los Romanos y por los moros a los cristianos. Como fue ganada años más tarde por los cristianos a los moros sin que se perdiese la santa fe católica sin que se destruyeran las iglesias construidas.En la historia se menciona como la única de España que resistió la invasión de los árabes, vencedores en Guadalete, Teodomiro se hizo fuerte en ella, y valiéndose de la estratagema de colocar a las mujeres en las murallas con cañas y lanzas y simulando barbas de sus cabellos sueltos, atemorizó al invasor y le obligó a firmar un tratado que salvó por un tiempo este trozo de tierra de la invasión mahometana.Una vez conquistada por los cristianos las mezquitas fueron bendecidas por mandato de Alfonso de Castilla, antes de pasar a ser de Aragón. Destruido por los árabes el pequeño reino de Teodomiro, la reconquistó el Rey de Aragón, Jaime I, y se la cedió a Alfonso el Sabio, rey de Castilla, quedando pocos años después incorporada a la corona aragonesa, formando su territorio lo que se llamaba "Coronilla de Aragón". El Rey de Castilla Pedro I el Cruel la sitió en 1359 y no la pudo rendir, sino de hambre y a los 12 años de sitio, durante los cuales los oriolanos la defendieron manteniendo abiertas las cuatros puertas de la murallas.Orihuela se libró del dominio castellano un año después. Pedro IV premió sus servicios eximiéndola de toda clase de tributos y otorgándole el lema, que ostenta, al estandarte de la villa, en 1380.El 11 de septiembre de 1437 fue elevada a rango de Ciudad por Alfonso V, el cual declaró nobles a todos sus habitantes, presentes y futuros. Los Reyes Católicos la visitaron en 1480 y celebraron en la iglesia de Santiago tres sesiones de Cortes para ultimar la conquista de Granada.Los gremios de los oficios se unieron en 1518 a la germanía de Valencia y acaudillados por el Notario Pedro Palomares, contribuyeron a la derrota del Virrey y de la nobleza de la capital, expulsando a la de aquí y apoderándose, en 1521 del gobierno de la ciudad. Las tropas que reunió el Marqués de los Vélez, unido a otros caballeros oriolanos, dieron al pueblo la Batalla de Bonanza en la que los gremios fueron vencidos y ahorcados y cruelmente descuartizados los principales jefes, sufriendo la ciudad las fuertes consecuencias de un saqueo que duró treinta días.Felipe II privó a la ciudad de muchos privilegios, la separó, de acuerdo con Roma, del Obispado de Cartagena y creó su Catedral y sede episcopal en 1564. En el siglo siguiente empezó la desmembración de su territorio. Al morir Carlos II el Hechizado y estallar la guerra de Sucesión, el Marqués de Rafal, la sublevó contra Felipe V, y otra vez las tropas del rey, acaudilladas por el obispo de Murcia, D. Luis Belluga, asaltan y saquean Orihuela en octubre de 1706. Cuatro años más tarde una chispa eléctrica incendió polvorín del castillo, quedando destruido.

Localizacion


D. Antonio Ferrer Monera





D. Antonio Ferrer Monera.
(1917 – 1985)


Nació un 21 de octubre de 1917 en Orihuela, provincia de Alicante en el levante español.
Hijo de Antonio y Paulina. Fue el cuarto de seis hermanos, ( Asunción, Josefina, Manuel, Concepción y Virtudes).
Acabados sus estudios primarios en esta provincia, decidió trasladarse a Salamanca para cursar los estudios de derecho, los cuales finalizó en el año 1945 licenciándose en esta rama.
El dia 6 de Febrero de 1949 fué nombrado alcalde de Orihuela, siendo elegido ese año como Presidente de honor junto al obispo García Goldáraz de la Semana Santa de esta ciudad.
Debido a su presidencia en la alcaldía y a sus ideas politicas fue condenado y enviado a prisión junto con Primo de Rivera.Fueron tiempos dificiles.Debido a este percance decidió abandonar su mandato.
Años mas tarde se trasladó a Murcia donde contrajo matrimonio con la señora Luisa Gomez. De esta unión nacieron tres hijos.
En esta ciudad se dedicó en cuerpo y alma a su profesión. Trabajando de abogado de C.N.S. Toda su vida fué afiliado a la Falange Española de las J.O.N.S.
En 1985, a los 68 años falleció en esta ciudad debido a una enfermedad coronaria que padecía desde hacia unos años.

Siempre será recordado con cariño, por todos los que tuvimos la gran suerte de conocerlo.









NUESTRA PROVINCIA EN EL RECUERDO: LA DIÓCESIS DE ORIHUELA


Tras el Pacto de Almizra, firmado por el infante Alfonso de Castilla (el futuro Alfonso X el Sabio) y por Jaime I de Aragón en 1244, la villa de Orihuela quedó incluída dentro de los dominios del entonces rey de Castilla, Fernando III el Santo. Y seis años después, con la restauración de la diócesis de Cartagena, fue adscrita a dicha ciudad.
No obstante, esta situación varió considerablemente a raíz de la conquista del reino de Murcia por parte de Jaime II entre 1296 y 1304. Las aludidas tierras de Orihuela pasaron a la soberanía de la Corona de Aragón, pero siguieron dependiendo eclesiásticamente del obispado de Cartagena, cuya sede había sido trasladada a la cercana ciudad de Murcia.Este desajuste entre los límites políticos y eclesiásticos fue el origen de una larga serie de tensiones y escándalos que enfrentaron a los vecinos de ambas poblaciones, y sirvió para que en Orihuela fuese surgiendo una idea que, con el paso de los años, y de los siglos, fue acaparando un mayor protagonismo en la mentalidad de sus habitantes: la necesidad de que su iglesia mayor, la del Salvador, adquiriese el rango catedralicio y encabezase una diócesis formada por los territorios del reino de Valencia.

Con estos propósitos, la villa buscó el apoyo de los monarcas de la Corona aragonesa, al tiempo que realizó diferentes gestiones ante los sucesivos pontífices. El primer paso lo dio en 1413 al lograr que Benedicto XIII (el Papa Luna), erigiese la iglesia del Salvador de arciprestal a colegial, categoría que era necesaria para que una iglesia pudiese ser promovida a la catedralía. Y el segundo en 1437, cuando por medio de un privilegio dado en Gaeta el 11 de septiembre, Alfonso V la distinguió con el privilegio de ciudad, condición sin la cual una población no podía aspirar a convertirse en cabeza de una diócesis.Además, en dicho documento, el Magnánimo prometió a los oriolanos que intentaría conseguir, tanto ante el papa Eugenio IV como ante el Concilio de Basilea, que la citada iglesia del Salvador fuese adornada con la silla episcopal. Y el monarca cumplió su promesa pues, a comienzos de 1442, los padres conciliares decidieron crear el obispado de Orihuela, desmembrándolo del de Cartagena.No obstante, la reacción del prelado y el cabildo de Cartagena fue fulminante, y junto a la intervención de la monarquía castellana, propiciaron que Eugenio IV anulara la erección episcopal mediante la bula del 11 de octubre de 1443.
Sin embargo, el fracaso de esta primera creación del obispado no desanimó a los oriolanos. Al contrario, siguieron realizando gestiones encaminadas al fin anhelado. Y esa tenacidad se plasmó en un nuevo avance. Aprovechando la política pactista de Enrique IV el Impotente de Castilla y la actitud favorable del prelado de Cartagena, Lope de Ribas, el 2 de julio de 1461 firmaron en Logroño una concordia que se tradujo en el establecimiento en Orihuela de un vicario general que habría de encargarse tanto de los aspectos espirituales como de los temporales que surgiesen en la gobernación.No obstante, tampoco pudo la Iglesia de Orihuela disfrutar de esta prerrogativa durante mucho tiempo, pues a la muerte del primer vicario general, Françés Prats, los obispos cartaginenses se negaron a nombrar a su sucesor, lo que provocó repetidas protestas oriolanas.No obstante, el fallecimiento de Isabel la Católica y la temporal separación de su esposo Fernando del gobierno de Castilla inclinaron al monarca aragonés a favorecer las aspiraciones de Orihuela de un modo tal que, a instancias de la ciudad, y con la intención de poner fin a los escándalos que cotidianamente se sucedían entre las poblaciones de Orihuela y Murcia, pidió directamente al sumo pontífice la segregación y creación del nuevo obispado.La consecuencia inmediata de las diligentes gestiones del monarca fue la segunda erección del obispado de Orihuela, según una bula dada por Julio II el 13 de mayo de 1510. No obstante, la segregación de Cartagena no fue completa, pues el escrito apostólico decretó la unión canónica de las iglesias de ambas sedes, y que ambas fuesen regidas y gobernadas por un mismo prelado.La reacción de la clerecía murciana no se hizo esperar. Con el favor del nuevo obispo, Mateo Lang de Wallenberg, electo el 1 de noviembre de 1512, intentaron que Julio II proveyese la revocación de la bula de erección. No tuvieron éxito ante este pontífice, por lo que tras su muerte prosiguieron las reclamaciones ante León X. Éste, en primer lugar, confirmó la creación del obispado de Orihuela el 27 de junio de 1515, pero finalmente, tras una investigación efectuada por el cardenal de los "Cuatro Santos Coronados", y que resultó negativa para los intereses oriolanos, decretó el 1 de abril de 1518 la revocación de la bula de Julio II.Orihuela no se resignó a perder por segunda ver su propio obispado y, oponiéndose de plano a la decisión del pontífice, comenzó una larga serie de apelaciones.No obstante, sus múltiples recursos fueron infructuosos. En 1525 los murcianos intentaron conseguir la sumisión de Orihuela, pero la actitud del gobernador del reino de Valencia más allá de Jijona, D. Pedro Maza de Lizana, lo impidió, y el pleito volvió a manos de Carlos I.Entre apelaciones pasaron tres años, hasta que los síndicos oriolanos consiguieron en las Cortes de Monzón de 1528 que el emperador permitiese llevar la causa a la Sede Apostólica. Allí, el año siguiente, Clemente VII realizó una nueva investigación, lo que hizo renacer las esperanzas oriolanas.No obstante, mientras las partes preparaban los compendios documentales para la defensa de sus respectivos derechos, el 15 de marzo de 1530 el pontífice expidió un nuevo breve revocatorio de la bula de Julio II. Y para darle pleno valor, la emperatriz Isabel, en ausencia de Carlos I, expidió unos mandatos ejecutoriales el 12 de agosto de 1531 para que el nuevo escrito apostólico fuese puesto en vigor. Y por fin, el 15 de junio de 1532, 22 años después, Orihuela volvió a la obediencia cartaginense.El fallecimiento del obispo de Cartagena, D. Esteban de Almeyda, el 23 de marzo de 1563, dejó vacante la citada sede, e hizo ver a las autoridades seglares y eclesiásticas de la ciudad que podía ser un momento muy adecuado para que el papa Pío IV proveyese la división del obispado de Cartagena y la fundación del de Orihuela.Teniendo en cuenta las circunstancias, enviaron a la corte al pavorde de la iglesia del Salvador, D. Diego Ferrández de Mesa, quien, siguiendo los consejos de Fernando de Loazes, le suplicó a Felipe II que le pidiese al citado pontífice que procediese a la creación del obispado de Orihuela, y que le asignase como diócesis las tierras del sur del Reino de Valencia.Después de escuchar las argumentaciones del embajador oriolano, Felipe II decidió enviarlo a Roma para que le pidiese de su parte a Pío IV que erigiese el obispado. Ferrández de Mesa logró que el papa aprobase el proyecto el 14 de julio de 1564, y dos meses después consiguió que le entregase las bulas, es decir, los documentos necesarios para que la fundación episcopal se hiciese oficial.
Tras un periplo por Europa y España, el 1 de mayo de 1565 se procedió a la lectura solemne de las bulas en la nueva Catedral del Salvador. Y alegres como nunca antes lo habían estado, los habitantes de la ciudad del Bajo Segura asistieron a la creación del obispado de Orihuela.Unos meses más tarde, el 22 de agosto de ese mismo año, y a suplicación de Felipe II, el papa Pío IV nombró al primer obispo de la nueva diócesis oriolana. El elegido para tal honor fue D. Gregorio Antonio Gallo de Andrade, un catedrático de Biblia de la Universidad de Salamanca, que había participado en el Concilio de Trento, y que además era el confesor de la reina Isabel de Valois, tercera esposa del Rey Prudente. Gallo tomó posesión del obispado el 23 de marzo de 1566.
info: Diócesis de Orihuela
fotos: Bula de Pio IV

San Juan

Tras pasar casi todos los veranos de su vidad en la playa de S. Juan, D. Antonio Ferrer guardaba con cariño ciertas fotografías tomadas de la playa que corrresponden de los años 30 en adelante, donde se puede observar la gran evolución en el sector inmobiliario en apenas unos cuantos años.

FOTOS PLAYA
La Playa de San Juan, desde el faro, en los años 30


La Playa de San Juan en los años 30. Al fondo, el Faro del Cabo de las Huertas

La carretera de la Playa de San Juan, en los años 40 Vista de la PLaya de San Juan en los años 40Construcción de chalets en 1942
La Playa de San Juan, en 1950, con el Hotel Costa Azul

Nuevas construcciones en la Playa de San Juan en 1960. Arriba, a la izquierda, el Hotel Sidi en plena construcción La Playa de San Juan en 1960
La Playa de San Juan en 1965
La Playa de San Juan en 1972

Orihuela querida

Orihuela es un municipio español cuyo casco histórico está declarado conjunto Histórico-artístico y monumental, siendo su patrimonio cultural de notable importancia. Está considerada como una de las ciudades que concentra en poco espacio de casco histórico el mayor número de monumentos declarados Bienes de Interés Cultural.
En Orihuela nació y vivió el universal poeta
Miguel Hernández.
Está situado en el sur de la
provincia de Alicante, en la comarca de la Vega Baja del Segura de donde es capital. El centro de la ciudad está a 23 metros sobre el nivel del mar, a orillas del río Segura. Cuenta con 77.979 habitantes (INE 2006).


Geografía
Orihuela es la capital histórica de la
Vega Baja del Segura, la zona de regadío más importante de la provincia de Alicante, con más de 80.000 ha y que debe su riqueza a las aguas del Segura que fertilizan la huerta oriolana. La ciudad ha sufrido durante muchos años las crecidas devastadoras de este río (1651, 1879, 1946, 1973, 1987) por lo que tuvo que ser canalizado y no se desborda desde 1989.
El extenso término municipal de Orihuela (fruto de su capitalidad histórica) cuenta, además, con 23 km de costa con excelentes playas, calas y acantilados: Punta Prima, Playa Flamenca, Cabo Roig, La Zenia, Campoamor y Mil Palmeras. Así, su zona costera forma un núcleo turístico junto a
Torrevieja, Pilar de la Horadada y Guardamar del Segura.


El río Segura por el centro de Orihuela
El clima es
mediterráneo-subtropical seco, con varias zonas áridas. Las temperaturas anuales medias son de 18,5º; las temperaturas son benignas, con unos 16-18º en invierno de máxima y 5-10º de mínima, pudiendo producirse heladas aunque normalmente sean muy débiles; en la costa suelen mantenerse todo el invierno entre 17-21º siendo casi inexistentes las heladas y en verano no suelen llegar a los 35º. En verano se puede alcanzar los 40º, en las estaciones de transición normalmente en otoño se dan días de verano (con más de 30º) o días más frescos (en torno a 20-25º) pero en primavera apenas hay días en los que no pasen de los 25º esto hace que sean días veraniegos. En cuanto a pluviosidad, los inviernos tienen lluvias muy irregulares debido a las debilitadas borrascas que atraviesan toda la Península desde el Atlántico, mientras que los veranos son muy secos y anticiclónicos, siendo comunes las olas de calor subsaharianas; por lo tanto es en primavera y otoño cuando se concentra el mayor número de precipitaciones, aunque sin ser las suficientes como para acabar con la grave sequía (sólo caen al año 291 mm). En septiembre-octubre puede producirse el fenómeno llamado como «gota fría».
La vegetación es 90% mediterránea, siendo el pino el árbol más conocido; el resto lo forman plantas autóctonas de zonas desérticas como la palmera (el Palmeral de Orihuela) o especies de cactus alóctonos que se han convertido en una seria plaga que se da sobre todo en la montaña de Orihuela; este cactus proviene de las zonas áridas de EEUU. Hay paisajes verdaderamente semidesérticos con suelo arenoso y con unos pocos matorrales secos.

Comunicaciones
Orihuela está conectada a la red europea a través de la Autopista
A-7 y la Autovía Alicante-Murcia (salidas 80 y 81), y con el resto de España a través de la Autovía Madrid-Alicante. Asímismo, transita por su interior la Autopista Alicante-Cartagena, estando proyectada las Autopistas Orihuela -Orihuela Costa y Orihuela -Guardamar/Torrevieja.
Por ferrocarril, cuenta con línea de
cercanías, Regional y Grandes Líneas.

Localidades limítrofes
Limita con los términos municipales de
Albatera, Algorfa, Almoradí, Benejúzar, Benferri, Bigastro, Callosa de Segura, Catral, Hondón de las Nieves, Hondón de los Frailes, Jacarilla, Los Montesinos, Redován, San Miguel de Salinas, Torrevieja y Pilar de la Horadada en la Comunidad Valenciana, con la región de Murcia: Abanilla, Beniel , Murcia (pedanías) y Santomera.

Historia
576 Capital de la provincia romana de Orcelis, a la que da nombre.
Cuando se produjo la conquista de la Península por los musulmanes, el por entonces señor de Orihuela,
Teodomiro (o Tudmir, según las fuentes árabes) realizó un tratado con los musulmanes (en el 713) Pacto de Tudmir por el que su señorío, que comprendía a grandes rasgos las actuales provincias de Alicante y Murcia, seguía manteniendo una cierta independencia.
825 El Reino de Tudmir, se convierte en reino dependiente del Emirato Omeya, pasando la capital a Murcia.
910 El Reino de Todmir, pasa al Emirato de Córdoba.
929 El Reino de Todmir, pasa a llamarse reino de Murcia.
1031 El reino se convierte en Kura o Cora (provincia) del Califato de Córdoba.
1037 La Cora pasa al emirato de Valencia.
1053 Se crea el principado de Murcia, perteneciente al Reino de Denia.
1086 El principado de Murcia se independiza de Denia.
1177 El principado, pasa a ser dependiente de Cuenca.
1212 Se vuelve a convertir en Reino de Murcia.
El infante Alfonso, futuro rey
Alfonso X el Sabio conquistó Orihuela para la Corona de Castilla a mediados del siglo XIII (El 17 de julio de 1243 según muchos historiadores y leyendas, y de 1242 según la mitad), dotando a la ciudad de un Fuero Real en 1265. Posteriormente, Jaime II de Aragón conquistó la ciudad, al igual que casi todo el Reino de Murcia, en el 1296; la mitad sur de la provincia de Alicante, incluyendo Orihuela, pasó entonces, y tras la firma de la Sentencia Arbitral de Torrellas (1304) a pertenecer al Reino de Valencia, aunque con un estatus jurídico particular.
1304 Orihuela es frontera entre el reino de Castilla y Aragón; donde los aragoneses provocaron daños en el castillo de Orihuela en sus invasiones.
1363 Orihuela se hace capital de la Gobernación de Orihuela (Que alcanzaba 2/3 de la provincia actual, cobrando Alicante importancia por ser frontera).Las nuevas tierras anexionadas formaron la Procuración General de Orihuela, con capital en Orihuela, transformada en Gobernación General, cuyo gobernador era independiente de su homónimo de Valencia.
1366 Definitivamente pasa al reino de Aragón.
1437 (11 de septiembre) Orihuela es nombrada Ciudad.
Posteriormente, seguiría reforzando su capitalidad: en la cuestión eclesiástica, con la erección, en
1564, de la diócesis de Orihuela, segregándose del obispado de Cartagena; y en la cultural, con la creación, en el 1610 de la Universidad de Orihuela, regentada por los dominicos y que estaría en funcionamiento hasta 1807. Sin embargo, su peso relativo con respecto a otras zonas de la provincia fue paulatinamente decreciendo desde mediados del siglo XVI, destacando las pestes de 1648 y 1678 y la ruina de la agricultura comercial. La Bailía General pasaría a instalarse en la ciudad de Alicante en el 1647. Sin embargo, a principios del siglo XVIII se produjo un potente impulso colonizador de su huerta, apoyado por el cardenal Belluga y que se tradujo en una notable expansión económica y demográfica.
1707 Durante la Guerra de Sucesión, el pretendiente austracista vuelve a hacer a Orihuela capital de la Gobernación Ultra Saxonam.
1737 Alicante, Elche, Monforte, Jijona, Villajoyosa, Agost, Busot, San Juan y Muchamiel se independizan de la provincia de Orihuela, formando la de Alicante.
1799 Orihuela pasa a la provincia de Alicante.
1810 Durante la ocupación francesa, y en la organización prefectural de José I, Orihuela pasa a formar parte del Departamento del Río Segura, con capital en Murcia.
1822 Orihuela pasa a la provincia de Murcia.
En marzo de
1829, el terremoto de Torrevieja hizo estragos en la población afectando a la mayoría de edificios y al castillo.
1833 Pasa definitivamente a la provincia de Alicante.
1879 Riada de Santa Teresa, que causa 300 muertos y numerosas pérdidas materiales.
Incapaz durante los siglos XIX y principios del XX, por sus estructuras sociales, de alcanzar una verdadera industrialización, la llegada del
regadío en época musulmana transformó la estructura económica de la ciudad y de su comarca. A esto se añade la revalorización de la parte del término municipal con costa, que ha provocado un boom residencial-turístico desde mediados de los años 1990s.

Monumentos y lugares de interés
Casco histórico. Declarado Conjunto Histórico Artístico el año 1969. Conserva multitud de monumentos, muchos de ellos Bienes de Interés Cultural (B.I.C.), así como multitud de edificios eclesiásticos y civiles. Entre los que se intercalan: Iglesias y conventos, asi como palacios, palacetes y casas burguesas de diversos siglos.
Castillo de Orihuela. Amplio conjunto que ocupa la cima y vertiente sur del Monte de San Miguel. Se distingue la Alcazaba, con aljibe y varios habitáculos en la parte superior, y toda una serie de amurallamientos y torres de tapial y mampostería que llegan hasta la ciudad. Se diferencian claramente construcciones islámicas, cristianas bajomedievales y modernas. Declarado BIC y Ruinas Históricas Gloriosas.
Colegio de Santo Domingo. Edificio
renacentista de grandes dimensiones, sede de la antigua Universidad de Orihuela. Se trata del monumento más grande de la Comunidad Valenciana. Fachada principal de marcada horizontalidad, interrumpida por dos fachadas renacentistas y otra barroca. Destacan la portada de la Sacristía y los dos claustros uno de estilo renacentista y otro barroco. Interesantes pinturas murales en la Iglesia destacando las obras de Pedro Camacho, Antonio Villanueva y Bartolomé Albert. Asimismo es destacable el retablo del altar mayor, el retablo de la Capilla del Rosario y la azulejería del refectorio, asi como la bóveda gótica de éste. Conserva provisionalmente las pinturas de Antonio Villanueva, procedentes de las pechinas de la Iglesia de San Agustín en la sala Villanueva. Declarado B. I. C.
Iglesia Parroquial de Santas Justa y Rufina. Iglesia
gótica de una sola nave, con capillas entre contrafuertes, portada lateral renacentista y portada principal barroca.Destacan el retablo dela Capilla de la Comunión y el órgano de estilo neoclásico del s. XVIII. El edificio fue declarado B. I. C.
Iglesia Parroquial de Santiago Apóstol. Iglesia
gótica de una sola nave, con capillas entre contrafuertes, portada de estilo gótico isabelino y presbiterio renacentista. Capilla de la Comunión de estilo barroco. Destacan el órgano barroco, el grupo escultórico de "La Sagrada Familia", obra de Salzillo, así como los Santos Dominicos del mismo autor y el Apostolado de José Puchol. Fue declarado B.I.C.
Los Saladares. Importante yacimiento arqueológico, situado en las laderas de un pequeño cerro, en Desamparados. Abarca una amplia cronología, entre los siglos IX y IV adC. El Yacimiento, debido a su importancia fue decladrado B.I.C.
Murallas de la ciudad. Situada en el sótano del Aulario de la Universidad Miguel Hernández se haya parte de la muralla formada por un lienzo en el que se inteegran cuatro torreones, junto a ella se pueden visitar, baños árabes, viviendas islámicas y restos de edificios góticos y barrocos. El museo que lo contiene fue declarado B.I.C.
Palacio Episcopal. Palacio
barroco del siglo XVIII. Destaca un pequeño claustro de estilo barroco y el hueco de escaleras, rematado en una cúpula y la portada de la Curia, donde aún se observa el escudo de uno de los últimos obispo Cartageneros. Será la sede del Museo Diocesano de Orihuela. El Monumento fue declarado B.I.C. del patrimonio histórico español.
Santa Iglesia Catedral del Salvador. Templo gótico de los siglos XIII al XV con tres naves y girola, su crucero transformado por Pere Compte a principios del XVI. Interesante rejería tanto gótica como renacentista, coro del Siglo XVIII realizado por Juan Bautista Borja. Destaca el órgano, obra del s. XVIII de Salanova, uno de los mejores de todo el levante español. Destaca la Capilla de la Comunión y la Capilla del Rosario. Contiene importantes obras de autores como Velázquez, Sánchez Coello, Ribera, Francisco Salzillo, Galarza, Sánchez Lozano, Matías Stommer, Vergara, Paolo de San Leocadio, etc. Fue Declarado B.I.C. del patrimonio histórico español.
Torre de Cabo Roig. Se trata de una torre vigía, construida como tantas otras en el siglo XVI, para prevenir los ataques de los piratas berberiscos. Es de forma cilíndrica y ataluzada en su base, sobre el talud se sitúa la puerta de acceso, así como numerosas ventanas de pequeño tamaño. Destaca en su interior la bóveda de ladrillos que separa la primera planta de la planta baja. Fue declarada B.I.C.
Ermita de San Antón. Pequeña ermita situada en el barrio del mismo nombre, obra
barroca tardía y estandarizada, tiene un tratamiento popular en fachada con el típico revoco ocre con recercados en blanco.
Iglesia del Carmen. Situada en la plaza de su mismo nombre, se trata de una iglesia
barroca de una sola nave, tiene dos portadas laterales, está cubierta con bóveda de medio cañón, recientemente restaurada y cúpula en el crucero. Conserva una imagen de la Virgen del Carmen obra de Salzillo, cuyo camarín ha sido restaurado en el año 2007.
Lonja municipal. Edificio con estructura metálica de principios del siglo XX. Diseñado por Severino Ballesta en el marco de las reformas modernistas llevadas a cabo en los años 20 y 30 en la ciudad. En la actulalidad ha sido rehabilitado para ubicar en él, el Auditorio. El cual actualmente esta en funciones.
Molino de la ciudad. Se construyó entre 1902 y 1905, posiblemente sobre las ruinas de un molino del siglo XVIII, del cual se conservó el azud o presa.
Real Monasterio de las Religiosas Salesas y Real Iglesia de la Visitación. Iglesia
neoclásica, fachada rematada en un frontón triangular, portada con escasa ornamentación flanqueada por pilastras pareadas de orden palladiano entre las que se intercalan varias hornacinas con esculturas de Santiago Baglietto, destaca la utilización de mármoles rojos, blancos y negros, más propio del estilo barroco que del neoclasicismo, que dan producen un juego de colores en la fachada. Toda ella se encuentra coronada por un gran frontón que contiene en su tímpano el escudo de los Reales Fundadores del Monasterio Carlos María Isidro de Borbón y su Esposa. Interesante colección de cuadros de temática religiosa de Vicente López y Sebastiano de Conca. Asimismo tiene obras de Sánchez Lozano y de Santiago Baglietto. Fue declarado B.I.C.
Santuario de
Nuestra Señora de Monserrate. Templo de estilo barroco realizado en el siglo XVII en sus orígenes, al que se le contrapuso la actual nave central durante el siglo XVIII, ya de estilo neoclásico. En él se conserva la imagen de la patrona de la ciudad obra de José María Sánchez Lozano. La ampliación del siglo XVIII fue realizada por el Obispo de Orihuela, D. Luis Elías Gómez de Terán en el nuevo estilo que triunfaba en las capitales europeas, siendo pues realizado según los postulados neoclásicos por moda y no a raíz de la imposición de Carlos III que vendría más de 40 años después. En su interior conserva un importante conjunto de pinturas de Bartolomé Albert. Destacan el retablo de la Capilla Mayor, genial obra del escultor valenciano José Puchol, y el retablo dela Capilla del Hallazgo, obra de Antonio Caro el Viejo, policromado por Bartolomé Albert y dorado por Heredia. Además, contiene en su interior obras de Antonio Villanueva, Galarza, Antonio Ruidavest, etc. Órgano neogótico del S. XIX. Importante colección de téxtiles de los siglos XVIII, XIX y XX. Declarado B.I.C. del patrimonio histórico español.
Monasterio de Santa Ana. La construcción de este convento de franciscanos data de
1594. Es un edificio, amplio y desornamentado de tres plantas. En él destacan el porche de acceso, el refectorio y un pequeño claustro, así como la escalera principal. La Iglesia anexa es obra barroca de una sola nave con escasez de ornamentación, que contrasta con la decoración de la Capilla de Ntr. Padre Jesús que se abre junto a la Capilla Mayor. En ella se conserva entre otras imágenes el Cristo de la Agonía de Salzillo y la imagen de Ntro. Padre Jesús, de Sánchez Lozano de 1939. El camarín de Ntro. Padre Jesús está decorado por pinturas murales del s. XVIII, de Antonio Villanueva.
Monasterio de San Juan Bautista de la Penitencia. Edificio barroco cuya iglesia del siglo XVIII fue diseñada por Antonio Villanuva en este estilo con bóveda de cañón coronado el crucero por una cúpula de media naranja decorada con lienzos sus pechinas. Se trata de un edificio singular ya que es uno de los pocos de este tipo que tiene en su fachada unos muros de tapial tan altos en toda la comunidad valenciana. Los frescs de la Iglesia fueron en su mayoría pintados por Antonio Villanueva, asi como diversas lienzos. De entre las obras cabe destacar Cristo Yacente, los estigmas de San francisco obras de Francisco Salzillo y el Cristo de Zalamea, obra de Nicolás de Bussy. En el interior del Monasterio se guardan interesantes obras de Francisco Salzillo, Esteve Bonet,Villanueva, etc. etc. Destaca el conjunto de rejería del templo y el campanario.
Norias gemelas. Norias y azud de origen islámico situadas en
Desamparados. La actual obra de sillería data del Siglo XVIII.
Palacio del Conde de la Granja. Palacio
barroco, con una clara jerarquización de huecos e interesante portada. Conserva en su planta noble colecciones de mobiliario, pintura relojes, etc.entre las que destacan obras atribuidas a Bassano, y obras de Vicente López, Madrazo, Sánchez Lozano, etc.
Palacio de los Condes de Luna (Palacio de Teodomiro o de los Duques de Béjar).Edificio del Siglo XVIII, realizado en estilo Barroco. Destaca la cúpula decorada con frescos.
Palacio del Barón de la Linde.Edificio del Siglo XVIII realizado en estilo Barroco.
Palacio del Marqués de Arneva. Palacio
barroco, con clara jerarquización de huecos, en uno de sus laterales conserva el escudo del antiguo pósito. Asimismo, destaca el escudo nobiliario de la esquina del Palacio de la casa del Marqués de Arneva. Conserva interesantes obras pictóricas entre las que destacan las de autores como Joaquin Agrasot, así como la Enseña del Oriol del siglo XV y el libro de los privilegios de Orihuela. En la Actualidad es la sede del Ayuntamiento de la ciudad. La cúpula se encuentra decorada con frescos.
Palacio del Marqués de Rafal. Edificio de interés arquitectónico realizado en el siglo XIX y ampliado en el XX. Contiene en su interior interesantes obras pictóricas, así como obras escultóricas de diversos autores, entre los que destaca José María Sánchez Lozano. Contiene un importante archivo con protocolos notariales del Siglo XVII.
Palacio Portillo. Edificio de interés arquitectónico, obra del siglo XVIII en estilo Barroco.
Palacio de la Condesa de Via Manuel. Edificio del siglo XX en estilo modernista. Anteriormente era el palacete de los descendientes de los Marqueses de Rubalcaba.
Palacio de los Marqueses de Rubalcaba. Edificio del siglo XX con una importante colección cerámica con piezas del siglo XVIII, XIX y XX. Asimismo destaca la colección pictórica con obras del s. XVII, XVIII y XIX, así como obras de la Escuela de Lorena. Destaca también el mobiliario del palacio y los tapices que en él se contienen.
Palacio de D. Bernardino Roca de Togores. Edificio de estilo barroco con restos de otros estilos anteriores, llegando algunos al gótico.
Palacio de los Roca de Togores, obra neogótica del s. XIX. Destaca su interesante Fachada.
Palacio de los Duques de Pinohermoso. Edificio del Siglo XVI totalmente reformado. Destacan las fachadas principal y lateral sur. En su interior se halla la biblioteca Nacional Fernando de Loazes, El archivo Histórico de Orihuela y el archivo municipal de Orihuela. Siendo estos dos últimos declarados BIC. Asimismo contiene una interesante colección de pintura compuesta básicamente por retratos de diversos tamaños, del siglo XVII y XVIII.
Santo Sepulcro. Monumento de interés arquitectónico. Obra barroca del S. XVII
Seminario Diocesano de San Miguel. Su construcción se inició a mediados del siglo XVIII, realizándose sucesivas ampliaciones hasta mediados del siglo XIX. Lo más destacado del conjunto es la portada de acceso, consta de tres cuerpos y está decorada con motivos heráldicos y escenas de la Purísima, San Miguel y el Sagrado Corazón de Jesús. Contiene una excepcional biblioteca y será sede del archivo de la Diócesis de Orihuela.
Torre Casa Casiniello. Restos arqueológicos de la muralla de la ciudad.Declarada BIC.
Torre de Embergoñes. Interesante torre de planta hexagonal, obra de tapial de mortero de cal y arena que incluye gravas y piedras calizas de distinto tamaño. Aparece citada en las fuentes escritas como Torre del Cantón o de Don Ramón. Es de cronología almohade. Declarada BIC.
Torres Calle Torreta. Restos arqueológicos de la muralla de la ciudad. Declarada BIC.Se halla junto al Santuario de Monserrate.
Conjunto Severino BallestaConjunto de tres edificios de estilo modernista trazados por el arquitecto Severino Ballesta entre los años 20 y 30 del S. XX.
Casa Casinello Edificio modernista del s. XIX. En la actualidad lo ocupa la Concejalía de Juventud.
Palacete de los Mejías Edificio del siglo XIX de interesante fachada.
Palacete de los Rebaglieto. Edificio neoclásico realizado en el s. XIX. No visitable su interior.
Palmeral de San Antón. Declarado Paraje Pintoresco y BIC del Patrimonio His´torico Español. El Palmeral de San Antón es de planta aproximadamente semicircular. Su origen es probablemente islámico. Las palmeras no se distribuyen por toda la superficie, sino únicamente en los márgenes de los campos, caminos y sistema de riegos. El palmeral constituye un interesante sistema agrícola de regadío intensivo. El aporte de agua se produce a través de las Acequias de Callosa y Escorrata y los Azarbes de Escorratell y de Las Fuentes. El aprovechamiento de la tierra es máximo, al producirse cultivos en dos y hasta tres pisos o alturas: el piso inferior lo forman herbáceos y hortalizas, el intermedio frutales y el superior las palmeras datileras.En la actualidad se tramita su Declaración como Patrimonio Mundial de la Humanidad.

Personas célebres nacidas en esta localidad
Miguel Hernández: poeta, escritor y dramaturgo.
Joaquín Agrasot: pintor del siglo XIX y principios del XX.
José María Sánchez Lozano: Escultor, imaginero y tallista del s. XX
José María Soto de Leyva: Gran poeta oriolano, y amigo de juventud de Miguel Hernandez
Ginés Pérez de la Parra:Compositor del Renacimiento. Desempeñó su labor en la Catedral de Orihuela ,pasando posteriormente a la metropolitana de Valencia. Autor de parte del Misteri d'Elx, declarado Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.
Carolina Pascual: Medalla de plata de gimnasia rítmica en las olimpiadas de Barcelona 92
Antonio Ferrer Monera: Alcalde de Orihuela en 1949.
Francisco Desprades: Cardenal y primer nuncio permanente del Estado Vaticano.
Cardenal Fernando de Loazes: Arzobispo de Tarragona y de Valencia, obtuvo la dignidad de Cardenal y de Patriarca de Antioquía.
Trinitario Ruiz Capdepón: Ministro y Senador.
Mariano Roca de Togores y Carrasco:Ministro, Diputado, Embajador y escritor.
Luis Gómez: Obispo de Sarno. Fue uno de los mejores juristas españoles del siglo XVI.
Amado Granell: Político y militar nacido en Burriana. Ocupó el cargo de Concejal en Orihuela. Héroe de guerra en Francia, contra las tropas de Hitler.
Bernardo Ruiz: ciclista con gran palmarés, el primer español en subir al podio del Tour de Francia.
Esteban Castelló Iborra:héroe penitencial
Francisco Penalva Urios: orador, poeta y escritor
Rosa Ros y Pérez: sirvienta
Fray Francisco Simón Ródenas: religioso
Dorotea Boassio: monja dominicana
Mariana Díaz: religiosa carmelita
Sor Juana Guillén: religiosa de la orden de San Agustín
Jaime Calatayud: obispo de Santorini
Ginés Ocaña: religioso agustino
Joaquín Más Nieves: poeta oriholano
Trinidad Huerta y Caturla: compositor y músico oriolano de los siglos XVIII y XIX, autor del Himno de Riego (también conocido como el Himno de la Segunda República Española)

Fiestas
Las dos festividades locales son:
17 de julio, Aniversario de la
Reconquista (día del Pájaro u Oriol), dando punto y final a sus fiestas de Moros y Cristianos (celebrados del 9 al 17 de julio). El [[Golriosa Enseña del OriolOriol es la señera de la ciudad y tiene los privilegios de que nunca se inclina, únicamente ante Dios y el Rey.
8 de septiembre, Festividad de
Ntra. Sra. de Monserrate.
También destaca su celebración de la
Semana Santa, declarada de Interés Turístico Nacional.
















































junta mayor


Orígenes de la Junta MayorHasta casi concluir el primer tercio del siglo XX, las instituciones que tenían a su cargo la organización de la Semana Santa en nuestra Ciudad (Venerables Órdenes Terceras de los conventos de Santa Ana y de San Gregorio, Cofradía del Pilar, etc.) marchaban cada una por su lado, al estar vinculadas las procesiones, por una parte, a tales Asociaciones de Fieles y, por otra, al patronazgo de distintas familias que se ocupaban del arreglo de los "pasos" y se hacían cargo de todos los gastos que implicaba una procesión, inclusive el de pagar a los escasos nazarenos que por entonces desfilaban. El único atisbo de cierta coordinación se producía con la procesión general del Viernes Santo, organizada por la Venerable Orden Tercera del convento de San Francisco que dictaba algunas normas sobre horario, vestuario e itinerario, que eran aceptadas por la Cofradía del Pilar y la Venerable Orden Tercera del Convento de San Gregorio de los frailes Alcantarinos que, por aquel entonces, sacaba el "paso" de Nuestro Padre Jesús de la Caída.A finales de los años veinte y principio de los treinta se fundan la Cofradía del Perdón, la Mayordomía de Ntra. Sra. de los Dolores y la Cofradía de El Lavatorio. Estas, junto con la V. O. T. de San Francisco y la Cofradía del Santo Sepulcro -que desde el año 1934 organizaba la procesión del Santo Entierro- constituyeron la llamada "Comisión de Cofradías orcelitanas" que, en la Cuaresma del año 1936, llegó a publicar un folleto en el que solicitaba la colaboración de las instituciones y comercios de la ciudad, con miras a editar una revista de Semana Santa.La labor de tal "Comisión de Cofradías orcelitanas" debía estar circunscrita a esa finalidad, pues cuando la Cofradía del Perdón y la Mayordomía de Ntra. Sra. de los Dolores solicitan de la primera autoridad municipal permiso para sacar a la calle sus respectivas procesiones en la Semana Santa de ese año 1936, lo hacen a título individual. El permiso les fue denegado, con el pretexto de mantenimiento del orden público, y ese año no hubo procesiones en nuestra Ciudad.Al concluir la Guerra Civil, el día 1 de abril de 1939, la Cofradía del Perdón organizó el Viernes Santo, día 7 de dicho mes, la procesión que desde el año 1927 celebraba el Martes Santo. Tal desfile, el único de ese año, tuvo como itinerario desde la iglesia de Santiago a la de San Gregorio, Sede Canónica de dicha Cofradía, que estaba convertida en parque de bomberos.El día 10 de diciembre de ese mismo año se constituye la Hermandad del Silencio en la Iglesia de Santiago. Y en el año siguiente, el Círculo Católico de Ntro. Padre Jesús se hace cargo del "paso" del Ecce-Homo, que en la Semana Santa había desfilado el Miércoles Santo con la Cofradía del Lavatorio y la Cofradía del Pilar que sacaba el "paso" de San Pedro el Arrepentido.Todo esto demuestra el cariño que tenía, y sigue teniendo, Orihuela por su Semana Santa, pues pesar de las dificultades de todo tipo por las que se pasaba a principio de los años cuarenta, los oriolanos se ocupaban en comenzar a reponer el gran patrimonio procesional destruido en la Guerra Civil.Fue precisamente ese año de 1940 cuando el sacerdote oriolano don Luis Almarcha Hernández, a la sazón Vicario General de la Diócesis -recordado por su intensa labor social y cultural y dotado, además, de una gran capacidad organizativa- decide formar una estructura que aglutinara a todas las Cofradías y Hermandades de la Semana Santa oriolana, de la que era un ferviente impulsor y partidario. En tal tarea fue ayudado por otro inolvidable sacerdote, don Antonio Roda López. Así nació la Junta Mayor.De esa primera época, en la que faltaba casi todo, excepto la buena voluntad, no se conservan las Actas de las reuniones, ni apenas manuscrito alguno emanado de la Junta Mayor. Pero existen dos documentos gráficos que, de forma incontestable, acreditan su existencia.El primero, una pequeña publicación realizada por la propia Junta Mayor, en la que se establecían los horarios e itinerarios de las procesiones, así como una breve descripción de los "pasos" que las formaban. Se da la curiosa circunstancia de que en su portada figura una foto del Cristo de la Agonía de Salzillo, en la que aparece la imagen de María Magdalena a los pies de la cruz, cuando tal imagen desapareció en la Guerra Civil.Pues bien, en dicho folleto figuran los componentes de la Junta Mayor: Presidentes de Honor, el Sr. Obispo y el Sr. Alcalde; Hermano Mayor, el Dr. Almarcha; Presidente, Rvdo. Roda López; Secretario, don Juan Villaescusa, Presidente de El Lavatorio; Tesorero, don Manuel Penalva, Hermano Ministro de la V.O.T.; Contador, don Juan Pertusa, Presidente del Ecce-Homo y siete Vocales, don Evaristo Cárceles, Presidente de la Cofradía del Perdón; don Alejandro Roca de Togores, Presidente de la del Pilar; don Manuel Muñoz Aliaga, Presidente de la Hermandad de El Silencio; doña Manuela Pescetto, Presidenta de la Mayordomía de los Dolores; don Andrés Lacárcel, Delegado de la Comisión de Festividades del Excmo. Ayuntamiento; don Tomás Navarro, Presidente de la Cámara Oficial de Comercio; y don Enrique Garriga, "encargado" del "paso" de San Pedro Arrepentido.En segundo lugar, la revista "Semana Santa Olezana" (Estampas de recordación) que lleva en su portada una fotografía de Ntro. Padre Jesús de La Caída ilustrada por un párrafo del capítulo "Simón de Cyrene", del libro "Figuras de la Pasión del Señor" de Gabriel Miró. Y bajo éste un lema: "En el gozo de la Pascua de Resurrección del Señor". Esta publicación fue dirigida por "Gabriel Sijé" y, además de las que a continuación haremos referencia, contaba con las colaboraciones literarias de Luis Bueno, Antonio Escudero Esquer, Fernando Brú, José Franco, Enrique Lucas y del que suscribe.En la presentación de la revista, Mariano Belda Garriga, a la sazón Alcalde de la Ciudad, hace referencia a las nuevas procesiones de la Hermandad del Silencio y de la Cofradía del Ecce-Homo y añade: «...la Junta Mayor de Cofradías y Hermandades de la Semana Santa, órgano superior creado para velar en todo lo que a organización y propaganda de nuestra Semana Santa concierne...».También Eladio Belda Irles, secretario de la Cofradía del Perdón, escribe: «...así como también esperamos que la Junta Mayor de Cofradías y Hermandades intensificará sus trabajos...». Y, seguidamente, el presidente de la Cofradía del Ecce-Homo, Juan Pertusa, comenta en otro artículo el resurgimiento de la Semana Santa «...por medio de la Junta Mayor de Cofradías, institución laudable,...».Por último, Emilio Bregante Palazón, en un texto titulado "Norma y comportamiento", escribe: «El ritmo que estas fiestas han adquirido este año, debe continuar en aumento y para ello espero que no falte el impulso necesario de la Junta Mayor de Cofradías, compuesta por señores que tienen plenamente demostrado su interés por cada una de las procesiones que hemos presenciado.» y añade: «...rindiendo el más ferviente homenaje de admiración a Dª Manola Pescetto y a los Sres. don Evaristo Cárceles, Villaescusa, Roda, Monserrate Moreno y Pertusa, a cuyos desvelos debemos el resonante éxito alcanzado este año.»Por si tales referencias directas no fueran suficientes, en este ejemplar de la Semana Santa Olezana encontramos un artículo del Vicario General del Obispado, el Dr. Almarcha, que ensalza la belleza y devoción de las procesiones de Orihuela y en la firma, junto al nombre del autor, aparece el título de Hermano Mayor de la Junta de Cofradías.Es decir, que en el año 1941, la Junta Mayor era ya una Institución con arraigo en nuestra Ciudad, de la que se conocía perfectamente su finalidad y cometidos, presidida por un Hermano Mayor Eclesiástico e integrada por los presidentes de las Cofradías y Hermandades entonces existentes más los representantes de la Comisión de Festividades del Ayuntamiento y de la Cámara de Comercio.En el año 1943, en reunión celebrada el primer jueves de Cuaresma se admite en la Junta mayor al representante de la Cofradía de la Samaritana y se acuerda que su salida sea en la noche de Lunes Santo, junto a la Cofradía del Ecce-Homo.[1] Texto de D. Antonio García-Molina Martínez en la revista "Oleza" del año 2.000Ese mismo año de 1943 y en los siguientes comienzan a ver la luz las revistas de Semana Santa editadas todas ellas por la Junta Mayor, y en tales publicaciones, muchas de ellas de una gran altura artística y literaria, se puede ir percibiendo la progresión de nuestra Semana Mayor, pues entre dicho año y el de 1947 se constituyen las Cofradías de la Santa Cena, la de los Azotes y la Hermandad del Prendimiento.El citado año de 1947 fue el primero en que la Junta Mayor organizó el Pregón de la Semana Santa, celebrando asamblea pública y solemne en el Salón de Sesiones de la Casa Consistorial, allí se procedió a la lectura del pregón -el mismo que aún se lee en la actualidad y que es obra del autor de estas líneas- y seguidamente a su glosa, a cargo de Eladio Belda Irles. También ese año apareció impreso la revista de Semana Santa el flamante escudo de la Junta Mayor.Más tarde, en la publicación correspondiente a la Semana Santa de 1949 aparece una orla con los retratos de los que éramos sus componentes, coronada por los de sus Presidentes de Honor, el Obispo García Goldáraz y el Alcalde Ferrer Monera, y el del entonces Presidente, el sacerdote, don Antonio Roda López.Por aquellas fechas, la Junta Mayor pensó en la comodidad de los oriolanos y de los visitantes que, cada año en mayor número, contemplaban el paso de las procesiones y así comenzó a actuar en relación con las sillas en la vía pública, hasta entonces reducidas a las que sacaban los particulares a la puerta de sus domicilios. Así, en un primer momento, la Junta Mayor dispuso durante varios años de las sillas que poseía el Oratorio Festivo de San Miguel, cedidas por don Antonio Roda. El escaso importe de la recaudación era empleado por don Luis Boné Rogel, Emperador de los "Armaos", para dotar a su tropa de capas y efectos procesionales. Luego, a principios de 1952, por indicación de don Antonio Roda, me puse en contacto con don Francisco Martínez Arenas, empresario de la plaza de toros, para concertar la utilización durante la Semana Santa de las sillas del cine que durante el verano funcionaba en el coso oriolano. Realizado el acuerdo, se cubrió la carrera de las procesiones con tales asientos. Como anécdota diré que la recaudación ascendió a 10.887. pts., y de ella le fue entregada la mitad a la Junta Mayor.Durante esos primeros años cincuenta es cuando se produce la remodelación de la Junta Mayor, que queda estructurada como en la actualidad al elaborarse unos Estatutos que son aprobados por el Obispado y conforme a ellos es designado el primer presidente seglar, el doctor don Ángel García Galiano, en su calidad de Hermano Ministro de la Venerable Orden Tercera.Termino estas notas con dos sentimientos: nostalgia y afecto, la nostalgia desde la que se recrea siempre el tiempo pasado y el afecto entrañable hacia esta institución que cumple sesenta años de existencia.-Antonio García-Molina Martínez-






Vientos del pueblo me llevan

Vientos del pueblo me llevan, vientos del pueblo me arrastran, me esparcen el corazón y me aventan la garganta. Los bueyes doblan la frente, impotentemente mansa, delante de los castigos: los leones la levantan y al mismo tiempo castigan con su clamorosa zarpa. No soy un de pueblo de bueyes, que soy de un pueblo que embargan yacimientos de leones, desfiladeros de águilas y cordilleras de toros con el orgullo en el asta. Nunca medraron los bueyes en los páramos de España. ¿Quién habló de echar un yugo sobre el cuello de esta raza? ¿Quién ha puesto al huracán jamás ni yugos ni trabas, ni quién al rayo detuvo prisionero en una jaula? Asturianos de braveza, vascos de piedra blindada, valencianos de alegría y castellanos de alma, labrados como la tierra y airosos como las alas; andaluces de relámpagos, nacidos entre guitarras y forjados en los yunques torrenciales de las lágrimas; extremeños de centeno, gallegos de lluvia y calma, catalanes de firmeza, aragoneses de casta, murcianos de dinamita frutalmente propagada, leoneses, navarros, dueños del hambre, el sudor y el hacha, reyes de la minería, señores de la labranza, hombres que entre las raíces, como raíces gallardas, vais de la vida a la muerte, vais de la nada a la nada: yugos os quieren poner gentes de la hierba mala, yugos que habéis de dejar rotos sobre sus espaldas. Crepúsculo de los bueyes está despuntando el alba. Los bueyes mueren vestidos de humildad y olor de cuadra; las águilas, los leones y los toros de arrogancia, y detrás de ellos, el cielo ni se enturbia ni se acaba. La agonía de los bueyes tiene pequeña la cara, la del animal varón toda la creación agranda. Si me muero, que me muera con la cabeza muy alta. Muerto y veinte veces muerto, la boca contra la grama, tendré apretados los dientes y decidida la barba. Cantando espero a la muerte, que hay ruiseñores que cantan encima de los fusiles y en medio de las batallas.


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